domingo, 22 de enero de 2012

Ejemplo

Me ha parecido interesante poner dos imágenes como ejemplo. Las dos están tomadas en el santuario de la Virgen de la Montaña en Cáceres. Esta primera imagen la tomé con una cámara digital, concretamente una Canon de 16 MP, está sin procesar, tal cual "sale de la cámara". Tiene un peso de 5,9 MB:

Esta imagen la tomé al instante después, el lugar es ligeramente diferente, ya que tuve que cambiar de sitio por los coches que venían. La tomé con una Nikon F3 con película de 200 Asa Bergger, procesada con revelador PMK y utilizando un escáner de Epson V-750. Tiene un peso de 14,6 MB, también está sin procesar, tal cual sale del escáner (se ha tenido que reducir algo para para poder subirla al blog):


Comparando las dos fotografías podemos ver a qué me refiero con los tonos medios... Si observamos el cielo, la fotografía digital nos ofrece una gran uniformidad, no hay texturas casi, sin embargo en la imagen con película si. También si observamos el farol, en la primera de las imágenes podemos ver cómo hay algo que se desvanece o se pierde. Lo mismo sucede con el resto de la imagen, tanto en las rocas, como en la pared blanca.

Son pequeñas diferencias, pero en conjunto, parece que la fotografía con película tiene "más cosas que mirar".

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